442. El canto de la chicharra en el olivar

Irene Kranbet

 

La brisa del verano entre las ramas del olivo produce una especie de murmullo difícil de replicar; sin embargo, logra transmitirme paz. No sé si es porque nací aquí y me he nutrido desde pequeño de su energía, pero apreciar este tipo de cosas hace que no desee irme: quisiera admirar siempre la luz del sol colándose a través de la sombra del olivar. Y aun si no llego a la próxima estación, mi corazón se siente agradecido por haber vivido en este lugar. Por eso cantaré fuertemente una melodía sobre esta tierra para todo el que me quiera escuchar.

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