381. Manuelita y la gotita de aceite

Carlos Mario Tobon Jaramillo

 

En la Escuela de Jaén en España, Manuela supo de las grandes cualidades en cocina, belleza y salud del aceite de oliva virgen. Decidió conseguirlo.

Elaboró y vendió tarjetas con dibujos y frases hermosas y mejoró la convivencia en la escuela.

Un día le dijo a su madre:

—Cómprame por favor aceite de oliva virgen.

La madre ante tantas necesidades de la familia, mercó un poco y llevó un pequeño aceite de semillas.

—Manuelita, no teníamos mercado. Traje un aceite más económico.

Manuela se puso triste, pero entendió a su mamá. Ahora la meta era conseguir su aceite de oliva virgen y colaborar con la familia.

Trabajó en actividades para los profesores gracias a sus buenas notas y realizó compras para los vecinos, pero el dinero no le alcanzaba porque algunos eran muy ancianos y necesitados.

La empresa de aceite de oliva conoció el caso. Contrataron al padre y a ella le regalaron un frasco de aceite de oliva virgen cada mes.

Por sus esfuerzos, estudió Ingeniería de Alimentos y su tesis sobre los beneficios en salud, belleza y gastronomía del aceite de oliva virgen fue premiada. La empresa la premió y gracias a ella ha ganado varios premios internacionales.

 

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