152. Oro de ley

Oiram

 

A lo largo de la historia todos me han querido. Todos me han codiciado. Comerciantes y mercaderes de todas las partes de mundo han viajado en mi busca.

En las grandes cunas de conocimiento de la sociedad actual como Grecia y Roma y en las nuevas fronteras que surgieron con el descubrimiento de América, he sido considerado oro líquido.

Aparezco en tu mesa más de lo que imaginas: en las patatas y los huevos fritos, en ensaladas, guisos y en tantas otras comidas.

Soy … El aceite.

Tan solo mi precio es capaz de enfrentar a países y grandes potencias mundiales, así como provocar malestar dentro de las propias naciones.

Si fuese una persona, mi historia podría servir para crear al mayor Supervillano, pero como solo soy una sustancia líquida, a nadie parece importarle demasiado.

Hasta que alguien decida contar mi historia, seguiré aquí, silencioso y dorado, haciendo que tus comidas estén más ricas.

 

 

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